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La implosión es una técnica en la cual los estímulos que provocan ansiedad, son presentados de forma imaginada al paciente, de tal forma que este experimenta una ansiedad intensa sin peligro objetivo, hasta que la esta disminuye. La investigación en realidad virtual, proporciona interesantes perspectivas a la exposición por imaginación, aun así, no se han obtenido resultados tan satisfactorios como la exposición en vivo.
En AMADAG planteamos esta técnica como complementaria a la exposición real, y es especialmente útil en algunas ocasiones:
Hay exposiciones que resultan muy difíciles de graduar, como por ejemplo un planear un viaje en avión. Esta técnica puede ayudarme a superar este tipo de exposiciones.
Hay personas que al principio se encuentran extremadamente reacias a la exposición en vivo, por lo que es una buena forma de empezar.
Ya hemos hablado de la ansiedad anticipatoria, y sabemos cómo funciona . Debido a la anticipación imaginada de la situación, la persona se va poniendo mas y mas nerviosa hasta que ha generado un ataque de ansiedad incluso antes de exponerse a la situación. Vamos a ver como se puede plantear dicha exposición. Primero hay que trabajar con nuestra forma de visualizar, y a aprender a realizarlo de una manera efectiva. Según Ricardo de la Vega Marcos, psicólogo del deporte, cuatro son los aspectos claves para conseguir resultados óptimos:
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Desde AMADAG estamos empezando a introducir ejercicios para poder visualizar antes de empezar la visualización propiamente dicha. En nuestra sección Web, te proporcionamos acceso a dichos ejercicios. Recuerda que la implosión es una técnica que nos va a ayudar a conseguir mejores resultados en la exposición en vivo, pero que no debería usarse como la única técnica de exposición.
Una vez que tengamos suficiente habilidad en esta técnica, podremos utilizarla para enseñar a nuestro cerebro a no anticipar, y proyectarnos sin ansiedad en esas situaciones, por lo que podremos enfrentarnos a las situaciones con la ansiedad anticipatoria muy reducida, lo que va a mejorar enormemente nuestro rendimiento.
Imaginemos que queremos montar en avión. Una vez que hayamos aprendido a graduar las imágenes, podemos servirnos de nuestra imaginación para reducir la ansiedad en una gradación como la siguiente:
1. Ir hacia el aeropuerto en coche.
2. Entrar en el aeropuerto con las maletas y buscar en los paneles nuestro avión.
3. Facturar nuestro equipaje, y pasar por los controles.
4. Esperar en la sala de embarque.
5. …
Y así hasta que consigamos no tener ansiedad anticipatoria en esas situaciones.